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| - La Mortalidad Infantil más baja de América | ||
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"Nada es más importante que un niño", como dijo José Martì, acompaña a la Revolución Cubana desde su nacimiento. Cada año se salven más infantes de la muerte en Cuba. El récord fue impuesto al cierre del 2001, cuando la tasa de mortalidad infantil -menores de un año- cerró en 6,2 por cada mil nacidos vivos, la más baja de todo el continente americano. Un mes antes de concluir el calendario Fidel Castro, el presidente cubano, hizo el vaticinio y cual otros muchos, este también se cumplió. Al lograr este indicador se salvaron 178
niños más que el año precedente. |
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Reducir los riesgos en el embarazo: La mayoría de los médicos que
egresan de las universidades se dedican a la Medicina General Integral
y posteriormente tienen la posibilidad de optar por otras especialidades,
según su vocación. Luego viene la detección precoz de la gestación y las atenciones especializadas, que siempre las realizan los obstetras en los policlínicos, pero si las embarazadas padecen enfermedades crónicas -hipertensión, asma, trastornos renales, cardíacos, diabetes mellitus- , asisten a las consultas establecidas en los hospitales materno infantiles, para prevenir los riesgos más comunes. Y en estos centros nacen todos los niños cubanos. |
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Prevenir para salvar vidas: Este programa que está al cumplir sus dos décadas está a punto de pasar a un eslabón superior: educar a la población para prevenir estas dolencias. La doctora Lidia Rodríguez, directora del Centro Provincial de Genética, de la capital cubana, refiere que "el embarazo no puede ser un evento del azar, sino planificado y consciente. Determinar el momento y la edad óptima, controlar las enfermedades crónicas de la madre y disminuir los niveles de medicamentos. "Las afecciones genéticas van a existir siempre - porque algunas aparecen en la descendencia de parejas que no conocen sus riesgos y porque todas las personas trasmitimos entre 3 y 5 enfermedades hereditarias. Una pequeña cantidad de anomalías puede detectarse por métodos científicos, pero otras no. Aunque para esta doctora, lo más importante es crear una cultura genética en la población, que contribuya a reducir las causas prevenibles de estas afecciones. |
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