Ortopedia y Traumatología - El yeso en traumatología
El yeso se usa en medicina para inmovilizar especialmente lesiones óseas (fracturas), durante el tiempo necesario para su consolidación (reparación). Este periodo de tiempo va a variar según el tipo de fractura, la edad del paciente y el estado general o nutritivo del mismo, entre otros factores.


Pero también el yeso es utilizado para inmovilizar lesiones ligamentosas(esguinces) hasta que cicatricen, e inflamaciones de tendones (tendinitis); estas últimas con el fin de dar un periodo de reposo (inactividad) al tendón para permitir su desinflamación, además de la administración de medicamentos que persigan el mismo fin.

Otra de las indicaciones del uso del yeso, es para inmovilizar extremidades que han sido sometidas a cirugía reparadora de nervios o vasos sanguíneos (por lesión de los mismos en heridas cortantes, por ejemplo).

Cuando una lesión ósea o ligamentosa se puede tratar con inmovilización mediante un yeso, este tratamiento recibe el nombre de ortopédico. En cambio, cuando la inmovilización no basta, y se debe recurrir a cirugía: Corrección de fracturas (osteosíntesis) con colocación de placas, tornillos, clavos o alambres, así como reparar ligamentos mediante sutura de los mismos, este tratamiento recibe el nombre de quirúrgico, como es evidente.

Existen dos tipos de yesos, que médicamente cumplen su objetivo de igual manera:
· El yeso tradicional, una venda recubierta con un polvo blanco que endurece al mezclarse con agua y secarse y que solo tiene la ventaja de ser más económico.
· El plástico que es más delgado y liviano, más resistente y no se destruye al mojarse accidentalmente. En ocasiones, y con instrucciones precisas de secado, pueden ser mojados completamente (piscina).

También hay dos tipos de yeso según el tiempo que se planea utilizarlos:
La "valva de yeso", "yeso provisorio" o "medio yeso" llamado así porque cubre sólo una de las caras de la extremidad inmovilizada, se utiliza, como su nombre lo indica, en forma provisoria o temporal, en caso de lesiones agudas (muy hinchadas), en espera del tratamiento definitivo.

El yeso completo cerrado, que sirve para manejar en forma definitiva una lesión ósea, ligamentosa o articular. El yeso completo abierto, también se usa en forma provisoria en caso de lesiones recientes que pueden hincharse.

Según el tipo de fractura o lesión que deba inmovilizarse será la región que deba abarcarse con el yeso. Según este criterio los yesos de uso más frecuente son:
Bota corta de yeso: Principalmente en lesiones de tobillo, siendo los esguinces los más frecuentes. También en fractura del maléolo tibial y peroneo. Puede ser utilizado también para inmovilizar lesiones operadas de tendones, nervios o vasos sanguíneos. Abarca desde la base de los artejos (se le llama así a los dedos del pie), hasta abajo de la rodilla.

Bota larga: Principalmente en fracturas de pierna, porque así se inmovilizan las dos articulaciones vecinas a la lesión ósea. Incluye desde la base de los artejos hasta la raíz (parte superior) del muslo.

Yeso antebraquial: Para lesiones osteoarticulares de muñeca, principalmente. Abarca desde bajo el codo hasta pliegue distal palmar (pliegue más cercano a la base de los dedos).

Rodillera de yeso: Como dice su nombre, en caso de lesiones ligamentosas (más frecuentes), u óseas de la rodilla. Va desde la raíz del muslo hasta sobre el tobillo.

Yeso braquio-carpiano: En lesiones de antebrazo (fracturas) y lesiones osteoarticulares de codo. Abarca desde la raíz del brazo (bajo axila), hasta la mano.

Yeso tóraco-braquial: Se utiliza en lesiones de Húmero (brazo), principalmente, y de la articulación del hombro. Incluye todo el tórax y la extremidad afectada hasta la base de los dedos. Existe una variedad de este yeso: el tóraco-braquial corto, que es muy útil en las fracturas de clavícula. Abarca todo el tórax y la extremidad del lado afectado, hasta sobre el codo.

Yeso pelvipedio: Sirve para manejar fractura de fémur en niños, especialmente, porque en el adulto se operan la mayoría de ellas. El yeso pelvipedio bilateral, se indica para corregir lesiones congénitas de la cadera (displasias) en niños. Va desde la región umbilical hasta el pie, abarcando una o las dos extremidades inferiores según el caso.

Cuidados con el yeso
· Actividad general más restringida.
· Reposo con elevación de la extremidad afectada, especialmente en yeso de tipo "botas".
· Estos últimos (botas de yeso ), no deben apoyarse en el suelo hasta que hayan secado completamente y se les haya colocado un taco especial para ese efecto, lo que regularmente se hace al tercer día.
· No mojar (salvo yesos plásticos y con instrucciones precisas de su médico).
· No destruir.
· No retirarse el yeso antes del tiempo indicado por su médico, porque las lesiones necesitan de un tiempo mínimo de inmovilización para cicatrizar (ligamentos, sutura de nervios o vasos sanguíneos) o consolidar (huesos). Este tiempo varía de una persona a otra y por este motivo sólo el médico, considerando los múltiples factores (edad, lugar y tipo de fractura, estado del paciente, et.), así como la evolución de la lesión a través de controles radiográficos en caso de fracturas, podrá determinar el oportuno retiro del yeso.

Yeso
Es el nombre común que recibe el sulfato cálcico deshidratado.
Este mineral al ser calentado a una temperatura de alrededor de 180° C pierde la mayor parte de su agua, convirtiéndose en un polvo conocido como yeso cocido. Si este yeso cocido se mezcla con agua, se produce una reacción por la cual se endurece (fragua) y aumenta de volumen al secarse. Esta reacción genera calor.
Un vendaje impregnado con este polvo y enrollado alrededor de un vástago central, el que viene en distintas medidas de ancho (10, 15, 20 cms.) es el yeso que hemos visto utilizar en más de alguna ocasión en la inmovilización de fracturas o lesiones ligamentosas.

En la medicina occidental (nuestra medicina) las fracturas se tratan con inmovilización por yesos que abarcan, tanto la zona de la fractura, como las articulaciones vecinas. En caso de fractura de la Tibia se inmoviliza la articulación de la rodilla, por arriba de la lesión, y la del tobillo, por debajo.

En la medicina oriental, en cambio, se inmoviliza solo la parte fracturada, dejando libre las articulaciones adyacentes, para permitir una pronta movilidad.

< volver al menú