Adicciones - Adicciones de la vida moderna

Los adictos de fin de siglo son innumerables. Y no hablamos de adicción a las drogas..., sustancias prohibidas que destruyen lentamente el organismo y la vida de quienes la consumen.
Tampoco del cigarrillo o el alcohol que como todos sabemos son perjudiciales para la salud.
En estos últimos tiempos otro tipo de Adicciones invade nuestro mundo, de forma mucho más sutil y de alguna forma más peligrosa porque se trata de actividades sanas, divertidas, útiles y bien valoradas y vistas socialmente.
Nadie puede decir que mirar televisión, comprar, comer, trabajar, hacer el amor, informarse, comunicarse por Internet y hacer deporte sean conductas negativas. Sin embargo, cuando estos y otros comportamientos tan permitidos y necesarios traspasan la barrera del placer, y se realizan repetidamente en forma mecánica necesitando de ellos cada vez más y más, deja de ser una distracción o pasatiempo para pasar a ser una adicción, y este es en gran medida un verdadero problema social cotidiano.

Una vez que estamos asumiendo permanentemente esa conducta, ya no se puede detener este hábito y dependencia, y no tiene que ver con disfrutar de una actividad, sino obsesionarse con ella... Igual que los alcohólicos, los drogadictos, estos adictos padecen un Síndrome de abstinencia.

Un obsesivo del trabajo padece de irritación, angustia y malestar durante las vacaciones. O por ejemplo una persona adicta a su teléfono celular puede llegar a la desesperación cuando el aparato electrónico ha consumido su batería y queda sin funcionamiento.

Según los especialistas, para que exista una adicción, hacen falta solo dos ingredientes:
- Una persona que sufre por un vació afectivo.
- Y un estímulo que le dé la ilusión de que calmará su angustia.
Es ahí donde esta el comienzo de una dependencia.

Placer a cualquier precio...
El ritmo de la vida moderna tiene mucho que ver con esta frase. En los países donde la Sociedad de consumo se impone, y promueve la idea del consumo ligado al éxito del hombre, genera en los diferentes individuos una sensación de vacío, de angustia existencial que hay que llenar a costa de lo que sea.
Las personas dependen cada vez más de cosas externas y esta tan sobreestimulada que ya no se puede gobernar a sí misma.
Todo comienza con un hábito considerado "gratificante" e "inofensivo" como salir a comprar.
Muchas personas, fundamentalmente mujeres, cuando están deprimidas o angustiadas, salen a comprar "algo", esto puede ser cualquier artículo que las haga "sentirse mejor". Y con el tiempo se pierde el control y el respeto a las cifras inmanejables, hasta tener que llegar a endeudarse, como hacen los jugadores, que se apuestan mas de lo que pueden, con el agravante de que no se calma ni tranquiliza su angustia a pesar de las cifras que gastan.
Todos buscamos recursos placenteros, sin llegar a ser, por esa razón, adictos. Pero entre una conducta agradable y una adicción existe un límite y más aún, un abismo.
La sustancia en nuestro organismo responsable de que sintamos "placer", es segregada por el Cerebro y llamada Dopamina.
Toda experimentación de goce y placer, desde hacer el amor hasta saborear un exquisito chocolate, hacer un deporte, divertirnos con un juego, se traduce en una descarga cerebral de Dopamina.
Una conducta adictiva es aquella que busca y necesita cada vez mas incrementar esa secreción a cualquier precio y de forma compulsiva.

Situaciones en que el trabajo es la vida
A éstas personas, lamentablemente, les impulsa la avidez del poder, del dinero y el prestigio.
La Familia, las diversiones y un bello sueño, pasan a ser lujos que no pueden permitirse quienes desean triunfar.
Estos son los adictos al trabajo, una categoría de fanáticos que consideran su compulsiva actitud como una virtud y creen que el exceso de horas que destinan a producir sin descanso, es un mérito social y laboral.
Muy frecuentemente postergan actividades sociales y gratos encuentros con familiares y amigos. Con el pretexto de estar aburridos en su casa o no saber que hacer en el tiempo libre, mas de una vez están negados a tomarse vacaciones.
Estas personas adictas al trabajo generalmente padecen problemas de salud cardiovascular, angina tabacal, bronquitis crónica, úlcera gastroduodenal, insomnio y hasta pueden presentar estados de neurosis graves como depresión o ansiedad.
Adicto es quien tiene el trabajo en su cabeza todo el tiempo, aunque no este ejerciéndolo físicamente, esta adicción esta estrechamente ligada al la búsqueda de reconocimiento de los demás, para lograr elevar su valoración personal.

Los fanáticos de la oficina
* Dedican horas de sueño a su trabajo.
* Miden su vida a través de lo laboral.
* Las amistades, lecturas, hobbies, deportes, no tienen sentido.
* Ver amigos, ir al cine o al teatro, es perder el tiempo para ellos.
* La Familia ocupa un lugar secundario para ellos, generalmente se van muy temprano de la casa y regresan a la noche muy tarde.
* Fuman en exceso.
* Se buscan apremios económicos.
* No se alimentan bien.
* Los fines de semana siguen en contacto con su ámbito laboral a través de reuniones sociales.

Atrapados en la red Informática...
Muchos, cautivados por este mundo virtual, cada vez mas padecen los síntomas de una enfermedad de "fin de siglo"

El trastorno de adicción a Internet...
En Italia, durante la Celebración de Congreso de Psiquiatría, se planteó el problema de la dependencia a Internet, situación problemática esta que crece al mismo ritmo de la red Informática. A la hora de definir entre las dificultades y exigencias de una relación frente a frente, muchas personas prefieren escudarse tras la pantalla de su computadora y optar por la garantía de la comodidad y la soledad del hogar.
En los cyberadictos, esta latente la dificultad de relacionarse con los demás. Si están alejados de su casa o del trabajo, acuden a lugares donde pueden consumir un tiempo de navegación, para ser entregado todo sus minutos a la computadora. Esto para calmar los estados de ansiedad o de pánico que pueden sufrir si no tienen al alcance una computadora.
Padecen un Síndrome de abstinencia, falta de sueño y abandono de las obligaciones con la Familia, éstas personas son irritables y tienen falta de control emocional.
En algunos países desarrollados, se han creado grupos de autoayuda y profesionales de la salud ofrecen terapia on line.
Los servicios de Internet que crean mayor hábito son el chat (conversaciones con otros usuarios en tiempo real), los foros de discusión, el correo electrónico y las paginas web.

Una sobredosis tecnológica...
Los altos niveles de exposición a la televisión, provocan conductas como el deseo de evasión y la adicción. Asimismo ocurre con los videojuegos para niños y adultos.
Las nuevas tecnologías traen consigo nuevos graves problemas.
En la era del fervor de las comunicaciones, todo se convierte en un objeto comunicable. Los diarios, la radio, los noticieros de TV., las revistas, los programas de opinión, quien quiere saberlo todo y al instante, sin separarse jamás del teléfono celular.
Alteraciones nerviosas, tendencia al escepticismo, a no distinguir lo relevante, pérdida de la visión a largo plazo, son las consecuencias de los excesos de noticias o información dentro de cada uno de nosotros. La adicción a la información abunda entre periodistas, agentes de bolsa, financistas, consultores de opinión pública y políticos.
Lo cierto es que no es la tecnología la responsable del aumento considerable de las adicciones típicas de este siglo. En este campo de adicción se avanza por una carencia, soledades, falta de certezas o de valores, inconformidad con el propio cuerpo o con la vida. El ser humano en nuestros días, está cada vez mas solo, liberado a su propio azar, y esto genera actitudes adictivas a las dietas muy estrictas, a los ejercicios en extremo, u otro hábito, porque lo que se busca es tapar esas carencias para evitar angustias y desamparo.
Un adicto en la actualidad, es un esclavo de sí mismo, se autoengaña e involucra en su mentira a quienes le rodean, negando su compulsión. Al corregir la mentira se están dando pasos a la liberación de la persona, por lo que todo adicto es recuperable cuando se atreve a aceptar su dependencia y a reconocer que necesita ayuda.
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