|
Sus principales causas son:
* Alimentación pobre en
hierro.
* Aumento de las necesidades de hierro: Embarazo, sangrado menstrual,
lactancia.
* Pérdidas crónicas
o agudas de sangre: sangrado menstrual abundante o anormal, hemorragias,
parasitosis, úlcera péptica, cáncer.
* Mala absorción.
* Hemodiálisis.
|
|
Tratamiento:
Se recomienda saturar los depósitos
de hierro corporal con sales de hierro a través de suplementos
y complementando con una dieta rica en hierro.
Consejos para aumentar el contenido
de hierro con la alimentación:
* Aumentar la frecuencia y cantidad
de consumo de carne roja y vísceras. Consumir hígado de
res, hígado de pollo y mollejas, hígado de cerdo.
* Incrementar el consumo de alimentos
ricos en hierro como: chiles secos, nueces, garbanzos, fruta seca, pavo,
huevos, frijoles, ajonjolí, lentejas, mariscos y maníes.
* Los alimentos que contienen vitamina
C mejoran la absorción de hierro: Brócoli, Coles de Bruselas,
Guayaba, Chile picante, Naranja, Coliflor, Nabo, Col, Mandarina, Fresa
o Frutilla, Mamey, Piña, Lima, Limón, Papaya, Chiles secos,
Pimiento, Toronja o pomelo y Papa.
* Cuando se ingieren suplementos
de hierro para corregir una anemia, deben tomarse de preferencia con jugo
de naranja o de otro cítrico.
* Algunas bebidas interfieren con
la absorción de hierro por lo que se debe evitar: Café,
té negro, cerveza oscura y vino.
|