Ginecología- El Papanicolau

El cáncer cérvico uterino (del cuello uterino) es uno de los tumores malignos más frecuentes en las mujeres. Esta enfermedad tan grave, que cuando se diagnostica tardíamente, puede significar el tener que recurrir a una gran operación (la extirpación del útero, ovarios, y otras estructuras vecinas), para tratar de detener el cáncer ya declarado y en algunos casos, incluso esta medida es ineficaz para lograrlo.

Y sin embargo, es el cáncer más fácil de prevenir, detectar y curar a tiempo, por lo cual, esas muertes y operaciones mutilantes, podrían evitarse con solo realizarse periódicamente un sencillo examen: el Papanicolau.

¿Que es?
El Papanicolau (conocido también como PAP) es un examen cuyo objetivo principal es la detección, lo más precoz posible, de lesiones del cuello del útero que puedan llegar a convertirse en cáncer. Esta enfermedad comienza con una lesión microscópica, que solo puede detectarse efectuándose este simple examen.

¿Como se practica?
Es un examen muy simple, rápido y completamente indoloro. Para tomarlo debe visualizarse el cuello del útero mediante la colocación de un instrumento que se llama espéculo vaginal. Una vez que el cuello uterino está visible se toman dos muestras, una de la parte interior de éste y otra de la parte exterior del mismo cuello y de la porción posterior de la vagina. Estas muestras se toman pasando suavemente por sobre las partes señaladas un palito recubierto de algodón, el que luego se pasa sobre un vidrio especial (lamina). Sobre este vidrio se depositan las células que han sido arrastradas desde el cuello. Finalmente estas células se fijan al vidrio por la aplicación de una laca y una vez que éste está seco, se envía al laboratorio para ser examinado. Todo este procedimiento dura aproximadamente 5 minutos.

¿Para qué sirve?
Permite la detección precoz de lesiones precancerosas (o sea, lesiones que pueden originar o evolucionar hacia un cáncer). El cuello del útero está cubierto en su interior y exterior por dos mucosas o revestimientos distintos. Estas mucosas están continuamente descamando células desde su superficie, las que son recogidas y examinadas al microscopio. El estudio de éstas células, realizado por un personal especializado (médico Patólogo o Tecnólogo médico especializado en citología), es el que nos dice si una mujer tiene el cuello del útero sano o comprometido por algún proceso, que puede llegar a convertirse en un cáncer, si se permite que el proceso continúe su curso.

¿Quién debe practicárselo?
El examen deben efectuárselo todas las mujeres que sean o hayan sido sexualmente activas, después del primer año de actividad sexual. La periodicidad y el espacio de la vida de la mujer en que debe practicarse este examen es una vez al año y hasta por lo menos los 75 años.

¿Qué hacer con el resultado?
El resultado de un Papanicolau es una señal en una dirección u otra, pero no es un resultado definitivo.

Puede ser informado como normal, y , en este caso, la mujer puede estar tranquila pero alerta para no olvidar repetirlo al año siguiente. Un solo Papanicolau normal no garantiza que una mujer esté sana absolutamente, pero sí asegura que no tiene una enfermedad grave o cáncer a ese nivel.
Tres Papanicolau de resultado normal, continuados, separados por un año, prácticamente garantizan que la mujer a la que se les efectuó está sana.

El resultado puede no ser normal. Entonces es fundamental que dicha mujer sea evaluada por un médico, quién decidirá la conducta futura. A grandes rasgos esta conducta puede ser:
1. Tratar alguna afección menor (como una inflamación causada por infección por tricomonas u hongos, por ejemplo) y luego de un plazo prudente repetir el Papanicolau.
2. Recurrir a otro examen llamado colposcopía, el que puede acompañarse de una biopsia de las zonas sospechosas y con estos elementos decidir el tratamiento definitivo.
En conclusión:

El Papanicolau es un examen rápido, indoloro y muy simple que protege a la mujer de una de las enfermedades más graves a las que está expuesta y lamentablemente, muy frecuente, el cáncer cervicouterino.


< volver al menú