Adicciones - Tabaco y alcohol aumentan riesgo de cáncer bucal
El tabaquismo y el alcoholismo son factores determinantes en el desarrollo del cáncer bucal, considerada la sexta causa de muerte en el mundo.
Así lo confirman estudios a nivel internacional que muestran una mayor incidencia de este tipo de cáncer en el sexo masculino y en las personas de edad avanzada.

Sin embargo, es difícil hallar una explicación lógica a la decisión de algunos hombres que, empeñados en llevar en sus bolsillos la amenaza perenne de la muerte, prefieren correr ese riesgo.
De acuerdo con la literatura especializada, las sustancias químicas del tabaco y las bebidas alcohólicas intervienen como irritantes crónicos de la mucosa de la boca.
Pero no son estos dos los únicos factores que inciden en la evolución de la afección: aspectos hereditarios, calidad de la higiene bucal, lesiones crónicas, dientes rotos por traumatismos o caries, y el gusto por los alimentos muy condimentados y calientes, aceleran su aparición.
Otras causas son la carencia de vitaminas, anemia, desnutrición y deficiencias hormonales.

A diferencia de otras afecciones, el cáncer de la boca se caracteriza por el retardo en la presentación de sus primeras manifestaciones, lo cual significa que al detectarse se puede encontrar en una fase avanzada.
Es por ello que los especialistas recomiendan realizar exámenes bucales periódicos para evitar las lesiones en etapas tempranas y su desarrollo. De lo contrario, es muy difícil detener la enfermedad, que se manifiesta con manchas rojas (eritoplasias) o blancas (leucoplasias), bulto o engrosamiento de los tejidos, dolor de garganta crónico, ronquera y dificultades para masticar o tragar.
Algunos países conceden una atención especial a la prevención de la enfermedad que afecta cualquier zona de la cavidad bucal, sobre todo los labios y la lengua.
En Cuba, por ejemplo, se puso en marcha en 1983 el Programa Nacional de Detección de Cáncer Bucal, que beneficia a toda la población.
Autoridades de Salud de Cuba aseguran que su cumplimiento ha permitido, en los últimos años, disminuir la incidencia del mal, oculto, muchas veces, tras una bella sonrisa.

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