| -Tratamiento quirúrgico de la Epilepsia | ||||||
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Autores: Dr. Francisco Goyenechea Gutiérrez* - Dr. Ramiro García ** *Profesor Auxiliar, Especialista Segundo
Grado Neurocirugía, Jefe Servicio. Institución: Hospital
Pediátrico Docente "Juan Manuel Márquez " Servicio
de Neurocirugía. Ciudad de La Habana. Cuba. | ||||||
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Historia: Transcurre posteriormente un lapso de tiempo en que se conjugan las interpretaciones místicas y las Científicas; pero con un aval de conocimientos limitados hasta el Siglo XIX, en que las Ciencias comienzan a opacar al oscurantismo; así Bravais, en 1827, relaciona la presencia de crisis con lesiones en la corteza cerebral; Jackson, en 1888, describe las crisis focales, así como la denominada "Marcha Epiléptica" y más tarde, en 1898, las crisis uncinadas. El 25 de Noviembre de 1886 Horsley opera el primer paciente con Epilepsia, realizando una resección del lóbulo temporal en un enfermo portador de un tumor cerebral, el mismo fallece por infección e hipertensión endocraneana. Posterior a esto se interviene quirúrgicamente 10 enfermos, con resultados alentadores, introduciendo la técnica de la resección subpial. En los primeros 70 años del Siglo XX el tratamiento quirúrgico de la epilepsia se caracteriza por períodos de florecimiento y otros de tendencia al abandono; pero prevalece la introducción constante de nuevas modalidades de diagnóstico y/o tratamiento. Cushing en 1912 realiza el mapeo de la corteza cerebral. Afortunadamente las desgracias de la humanidad
dejan algún saldo positivo. Foerster en Alemania observa después
de la I Guerra Mundial un número de enfermos que padecían
convulsiones como secuela de heridas por armas de fuego y comienza a tratar
las mismas, notando en las muestras operatorias cicatrices gliales. En 1929, Berger intruduce un elemento fundamental en el estudio de la Epilepsia, el Electroencefalograma (EEG). En 1938 los hermanos Gibbs confeccionan un atlas electroencefalográfico donde relacionan crisis clínicas con registros electricos característicos. Bailey introduce el EEG transoperatorio y sugiere operar basados en los hallazgos del mismo, lo que es aceptado rápidamente por otros autores. Sin lugar a dudas Wilber Penfield es el mayor
epileptólogo de nuestra era. En 1928 realiza la primera lobectomía
del lóbulo temporal y en 1950 ya tenía coleccionados 68
pacientes con un 55% de ellos con mejoría de las crisis. Junto
a diferentes colaboradores (Jasper, Rasmussen, Feindel,etc) confecionan
la mayor parte de los mapeos cerebrales que conocemos. En 1954 publican
un libro llamado "Epilepsia y Anatomía Humana del Cerebro
Humano", piedra angular del manejo del paciente quirúrgico
epileptico en ese entonces. La gran "explosión" en la
cirugía de la Epilepsia se produce a partir de 1975, en que los
adelantos científicos técnicos en la comprensión
de las crisis, la interpretación, el diagnóstico y en los
procederes operatorios propician que se incremente el interés en
esta cirugía y en la actualidad son innumerables los centros dedicados
a la misma. Los avances mas relevantes son entre otros la microcirugía,
mejora en las técnicas anestésicas, el Videoelectroencefalograma,
el EEG Cualitativo, la Tomografía Axial Computada, la Resonancia
Magnética Nuclear, el Monitoreo de los anticonvulsivos en sangre,
la Tomografía Simple por Emisión de Fotones, la Tomografía
por Emisión de Positrones, la Angiografía por Sustracción
Digital, etc. Definición: CRONICA: Nos referimos a que no obedezca a una causa aguda que pueda desencadenarla, como por ejemplo la hipoglicemia, infección del Sistema Nervioso Central (SNC) u otras; teniendo en cuenta que estas causas pudieran repetirse en varias oportunidades, por lo que al considerar la cronicidad debemos descartar previamente la posibilidad de existir uno de estos cuadros agudos y repetidos. CRISIS RECURRENTES: Son las que le
dan personalidad propia a la epilepsia, siendo variable en su manifestación
y forma de expresarse, recordando que puede ser por ejemplo tónica,
tónico-clónica e incluso caracterizarse por una "desconección"
con el medio por breves segundos. | ||||||
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ETIOLOGIA VARIABLE: PRONOSTICO Por último debemos recordar que en
los niños el uso prolongado de algunos anticonvulsivos puede producir
trastornos del metabolismo de los huesos, disfunciones hepáticas
y modificación de los sistemas inmunitarios. Un aspecto importante es delimitar la definición
de Epilepsia Refractaria (ER) al tratamiento médico. Denominaremos
como tal aquella que no responde al tratamiento por un período
de tiempo que oscila entre uno o dos años según diferentes
autores. El primer paso para denominar una Epilepsia
como Refractaria es definir si el paciente puede catalogarse como tal
y no se trata de un cuadro seudorefractario, el que puede ser debido a
errores del médico o del paciente. El tratamiento puede ser fallido porque el
paciente no lo cumpla adecuadamente, por un medio familiar no adecuado,
por poca tolerancia a la droga, por ingestión de bebidas alcoholicas,
drogas, existencia de factores precipitantes de las crisis, lógicamente
en el caso de los niños la conducta y hábitos del medio
familiar son esenciales. El médico puede equivocarse en el diagnóstico
y en el tratamiento. Por eso al enfrentarnos a una ER se recomiendan
una serie de medidas antes de decidir el tratamiento operatorio, las más
sobresalientes son las siguientes: La indicación quirúrgica de la Epilepsia debe basarse en las demandas individuales de cada paciente; pero en general los criterios recomendados en la actualidad son: 1.- No control con tratamiento médico
adecuado. En los últimos años el tiempo
de evolución de las crisis para considerar la Cirugía ha
variado. Se plantea que hay enfermos en los que se conoce de antemano
van a presentar una ER y por tanto en los mismos no vale la pena esperar,
por otra parte la poca morbimortalidad de los procederes ha llevado a
que los pacientes soliciten la cirugía con vistas a evitar las
repercusiones que su Epilepsia tiene en su desarrollo psicosocial. El SNC es de las primeras estructuras que
se forman en el período embrionario y quizás el último
en madurar, estando su mayor actividad madurativa entre los dos y los
siete años de edad, aunque se prolonga hasta los diez y para algunos
hasta los catorce. ESTA ES LA ETAPA DE MAYOR NEUROPLASTICIDAD. Es indudable que la mayor capacidad de regeneración funcional está entre los dos y catorce años de edad y por tanto en este período se soporta una cirugía mas agresiva con buena recuperación funcional; pero en el caso del niño Epileptico ¿ afectan las crisis convulsivas el desarrollo normal del encéfalo ?. La respuesta debe ser afirmativa, pues la presencia de un foco epileptógeno produce las crisis y durante las mismas se producen trastornos metabólicos, fundamentalmente anoxia, y alteraciones eléctricas que impiden el desarrollo adecuado de las neuronas y pueden incrementar la lesión pre-existente. Por tanto es vital controlar la epilepsia en etapas tempranas de la vida para evitar se produsca un círculo vicioso como se aprecia en el esquema. Los resultados de la cirugía precoz en niños con ER parecen confirmar estos planteamientos. Por tanto los protocolos de Tratamiento Quirúrgico de la Epilepsia por debajo de los catorce años deben tener en cuenta todo lo anterior y entonces el Retraso Mental o del Neurodesarrollo no son contraindicaciones y el tiempo de evolución de las crisis debe ser lo mas corto posible. La clínica en los niños es diferente y hay cuadros específicos que se conoce son rebeldes al tratamiento médico como el Síndrome de Lennox Gastau y otros que afectan un solo hemisferio, como la Encefalitis de Rasmussen, la Megaloencefalia, etc, que responden satisfactoriamente a la cirugía. Por último insistiremos en un aspecto. Al analizar la literatura sobre Cirugía de la Epilepsia en los niños se presenta un grave problema, la definición de niños, en unos pocos es hasta los 21 años, en la mayoría hasta los 18 y para otros, como nosotros es hasta los 14 años; pero además, lo que consideramos mas importante, no es lo mismo analizar un lactante, un preescolar, un escolar, un adolescente. La tendencia en los reportes ha sido diferir la cirugía hasta la edad prepuberal o puberal, lo que tiende a variar en la actualidad con vistas a aprovechar la Neuroplasticidad. Lo ideal en la el tratamiento quirúrgico de la epilepsia es poder localizar el foco de origen de las crisis con la consiguiente ablación del mismo; pero no siempre esto es posible. Se han propuesto diversos procederes operatorios: Resección parcial de un foco, lobectomía temporal, amigdolohipocampotomías, callosotomía, cirugía esterotáxica, resecciones corticales, estimulación cerebelosa y hemisferectomía, la estimulación o inhibición vagal, etc. Lo cierto es que en la actualidad predomina la cirugía encaminada a la resección del foco epileptógeno y la interrupción de vías. Los tres procederes que han brindado mejores resultados y que mas se usan en la actulidad son las Resecciones de Foco, la Hemisferectomía y La Callosotomía. Nos referiremos brevemente a estos: Resección de Focos: Los mejores resultados en la Cirugía de la Epilepsia se obtienen en los pacientes que presentan un FOCO EPILEPTOGENO único y bien localizado. El sitio donde se localiza con mayor frecuencia el mismo es en el lóbulo temporal, aunque en los niños predominan los extratemporales. Existen diversas "Escuelas" de como proceder ante la sospecha de un paciente con un foco temporal, nosotros trataremos de resumir lo mas aceptado. Generalmente los pacientes padecen de una Epilepsia Parcial Compleja y el primer paso es determinar la presencia o no del foco para lo cual se realizan los complementarios. El primero es un EEG que incluyen electrodos esfenoidales y nasales, es decir cerca de la posible zona epileptógena, lo que se complementa con el EEGC. La actividad que se registra en una sesión convencional de trabajo puede que no evidencie una crisis y este estudio interictal no siempre demuestra el foco o en su defecto muestra actividad en ambos temporales, yen estos casos se prefiere el registro eléctrico "crónico" que permite monitorizar un período de tiempo que puede oscilar entre 24-72 horas y así poder captar crisis en el EEG. Hay diversos métodos para lograr este objetivo. La Escuela de Santa Ana, en París introducen electrodos profundos por Cirugía Estereotáxica, dirigidos hacia la zona donde se supone esté el foco, otros colocan electrodos Epidurales a través de orificios de trepanos y hay quienes realizan una craniotomía y ubican los electrodos subdurales. La mayor adversidad de los registros crónicos son los riesgos de sepsis. Lo anterior se complementa con los estudios Imagenológicos. Por medio de la TAC y la RMN se han podido detectar pequeños tumores en la cara mesial del lóbulo temporal (astrocitomas, gangliogliomas y ganglioneuromas) y hamartomas, displasias cerebrales y quistes aracnoideos en menor cuantía. En otro grupo de enfermos se ha detectado esclerosis temporal mesial o Malformaciones Vasculares. Pero lo mas interesante estriba en que al analizar las piezas histológicamente se ha encontrado que un 50% de los pacientes presenta la Esclerosis de la cara mesial del temporal (gliosis del cuerno de Amon en el hipocampo y estructuras subyacentes) principalmente en aquellos que tenían el antecedente de da haber padecido convulsiones febriles prolongadas. En muchos de estos enfermos la imagenología fue normal y sólo con el perfeccionamiento de estas técnicas sa logrado un diagnóstico pre operatorio. Los PET y SPET demuestran la disminución del metabolismo cerebral a la glucosa o del flujo sanguíneo cerebral respectivamente en los períodos intercríticos o su aumento en las crisis. Un aspecto importante son los estudios dirigidos a determinar la dominancia del lado donde está situado el foco y para esto se utiliza el Test de Wada. Ante la presencia de un foco temporal la tendencia general ha sido la resección del lóbulo afecto, lógicamente el proceder difiere al tratarse o no del hemisferio dominante, por los trastornos funcionales que pueden derivarse de la cirugía. Operatoriamente las técnicas difieren de una escuela a otra, el grupo de Montreal, que trabaja fundamentalmente en adultos, preconiza realizar corticografía y operar con anestesia local para precisar tejido a resecar y áreas funcionantes, lo que no es posible en niños en cuyo caso seccionan el temporal a 4.5 cm de la punta del lóbulo en el lado dominante y hasta 6 cm en el otro lado. Yasargil utilizando la microcirugía realiza una amigdalohipocampotomía. La cirugía del foco temporal mejora alrededor del 90% de los enfermos. Un aspecto muy debatido ha sido la conducta a seguir ante la aparición de un foco extratemporal por la repercusión funcional que puede acarrear y los resultados del tratamiento; pero los resultados en niños operados precozmente son superiores que en los adultos. Goldring encontró una completa remisión o mejoría en la calidad de vida en el 63% de los menores de 15 años tratados con éste proceder. Por otro lado Morel y colaboradores presentan su experiencia en 20 años de trabajo realizando lo que ellos denominan sección subpial, resecando focos en áreas funcionantes sin deterioro de las mismas y buen control de las crisis. Ellos fundamentan su técnica planteando que la corteza tiene una organización funcional vertical y su proposición lo que persigue es seccionar las fibras horizontales que conectan estos grupos columnares para evitar la sincronía de las descargas neuronales. Sus resultados son alentadores con morbilidad mínima y control de las crisis. Las complicaciones de la resección focal incluyen cuadrantonopsia visual superior y disfasia transitoria. Sólo ocurrió una muerte de los 1126 pacientes operados en el Instituto Neurológico de Montreal. Tratamiento de las lesiones de Masa: Epilepsia asociada a Malformaciones Arteriovenosas
(MAV): Se demostró actividad epileptiforme en el tejido circundante a la malformación y además focos a distancia; la actividad electrica patológica mayor fue hallada en la superficie de la corteza próxima a la malformación, además se encontró actividad epileptiforme frecuentemente envolviendo las estructuras temporales mesiales tales como amígdala e hipocampo. Se debe realizar la exéresis de la malformación y posteriormente del foco epiléptico; se realiza lobectomía temporal anterior para remover un foco epileptógeno localizado en las porciones mesial y anterior del temporal solamente cuando la función temporal contralateral es normal. Los resultados del control de las crisis están en dependencia no sólo del tamaño de la malformación, también de la adecuada exéresis del foco, especialmente en aquellos pacientes con malformaciones medianas o pequeñas. Los principales mecanismos de la epilepsia son la isquemia cerebral focal como resultado del shunt A-V, la gliosis en el tejido circundante y el tejido cerebral atrófico que la rodea, especialmente en el lóbulo temporal. Los factores críticos para un tratamiento eficaz son la experiencia del cirujano, las condiciones del paciente, la anatomía de la malformación y un estudio EEG completo. Callosotomía: En 1940 Von Wagenen y Herren realizan la primera sección del cuerpo calloso, basados en la observación clínica de que los pacientes con infartos y tumores que afectaban dicha estructura presentaban una marcada mejoría de sus crisis convulsivas. Operan 26 enfermos, seccionando y los resultados fueron satisfactorios en relación con la epilepsia; pero aparecieron otras complicaciones neurológicas que llevan al abandono del proceder. Es necesario destacar que en estas primeras operaciones, denominadas Comisurotomias, se seccionaba el cuerpo calloso en dos tiempos y en cuatro enfermos se incluyó uno de los fornix y en uno la comisura anterior. El seguimiento fue sólo de meses. En 1944 Akelaitis analiza los 10 primeros pacientes operados por Von Wagenen y asevera que proceder no tenía efecto sobre las funciones cognitivas. Coincidentemente Erikson, en 1940, demuestra la importancia del cuerpo calloso en la propagación interhemisférica de las crisis convulsivas, estimulando eléctricamente la corteza cerebral de 14 monos. Existían trabajos previos con resultados ambiguos, en perros, que llevaron a afirmar que las crisis se propagaban por vía corticotegmentaria, aunque Gozzano y Curtis, en 1936, reportan la eliminación de la generalización de crisis inducidas corticalmente en gatos y monos. En los años 50 y 60, en estudios con animales, se habla del poder facilitador o inhibidor del cuerpo calloso en el sincronismo de las crisis. En 1980, Musgrave y Gloor concluyen que es la vía es la vía fundamental sino exclusiva en el sincronismo bilateral en la descarga epileptica en gatos. En 1962 Bogen retoma el proceder y en los próximos 10 años realiza 15 Comisurotomías, seccionando todo el cuerpo calloso, comisura anterior, comisuras del hipocampo anterior y posterior, así como la masa intermedia. En 1975 reporta los resultados en 10 de ellos con buen control de las crisis; pero con un post-operatorio tormentoso. Al final de la serie solo secciona los dos tercios anteriores del cuerpo calloso y recomienda respetar el esplenium para evitar complicaciones neurológicas serias. En 1970 Luessenhop y colaboradores operan cuatro niños seccionando el cuerpo calloso completo y la comisura anterior; en tres de ellos uno de los fornix. Para ellos el proceder era una alternativa para la Hemisferectomía. Wilson, en 1982, reactiva el proceder utilizando el microscopio quirúrgico, interesando varias estructuras de la comisura media. En 1986, se realiza una Conferencia Internacional sobre el Tratamiento Quirúrgico de la Epilepsia, en la cual se coleccionan 120 pacientes operados en todo el mundo y se discuten aspectos importantes como técnica quirúrgica, indicaciones, extensión del proceder, buscando unificación de criterios. Se concluyó que lo ideal era seccionar en un primer tiempo los 2/3 anteriores del cuerpo calloso y completar la misma es un segundo tiempo, de ser necesario. Se decide denominar al proceder Callosotomía. El Cuerpo Calloso mide como promedio de 7 a 9 centímetros en sentido anteroposterior. Entre los años 40 y 50 se consideraba que su función esencial era mecánica. En la década del 60, estudios en animales demuestran que por esta estructura se producen conecciones interhemisféricas. Se comprobó que al seccionar el mismo, las tareas aprendidas por un hemisferio no eran compartidas por el otro. En el grupo de animales con la estructura intacta no ocurría. Estudios en monos evidencian que las fibras de asociación hemisféricas guardan un orden topográfico específico, la mitad anterior entrelaza ambos lóbulos frontales y la posterior en sentido rostro caudal une los lóbulos parietal, temporal y occipital. La Callosotomía está indicada en pacientes con una epilepsia de origen multifocal o en aquellas en que no se evidencia un foco preciso, pero predominan las crisis generalizadas, atónicas, clónicas, mioclónicas y crisis focales secundariamente generalizadas. Las investigaciones que se realizan en los pacientes que se evalúan para realizar la Callosotomía son: EEG tanto cuantitativos como cualitativos, que permiten evidenciar la presencia de focos epileptógenos y como se propagan los mismos através del cuerpo calloso. La TAC y la RMN excluyen lesiones orgánicas, que generalmente no existen, así como medir la longitud del cuerpo calloso. Los PET y SPECT añaden mas datos al estudio de los enfermos pero no son determinantes. En algunos centros realizan Angiografía Cerebral para apreciar el drenaje venoso al seno longitudinal superior y que sirva de guía en el momento del acto operatorio, en ocasiones en la misma investigación se realiza el Test del Amital Sódico, para determinar dominancia cerebral. Mucho se ha discutido de las consecuencias que pudiera tener sobre el enfermo la ablación del cuerpo calloso desde el punto de vista neurofisiológico en los niños, sin embargo la experiencia acumulada parece demostrar que el cerebro inmaduro responde adecuadamente, quizás por la creación o activación de otras vías de conección. Hemiferectomía:La primera fue realizada por Mckenzie en 1938. En 1950 Krynaw la recomienda en niños con epilepsia intratable, atrofia hemisférica y hemiplejia infantil. La remoción de un hemisferio cerebral es un método probado para la epilepsia parcial intratable en pacientes jóvenes con hemiplejia y hemianopsia. La mayoría de las lesiones hemisféricas son adquiridas intraútero o en el período postnatal inmediato; el criterio para realizarla es, por lo tanto, frecuentemente determinado en edades tempranas y la cirugía realizada antes de finalizar la primera década de la vida. Estudios realizados en niños han demostrado que todos permanecen libres de crisis y el estado psico-social y la conducta también han mejorado. La espasticidad aumenta en el período postoperatorio inmediato pero se resuelve con el tiempo y muestran mejoría a largo plazo de la función motora. Ningún paciente empeoró su estado cognoscitivo. A pesar de los excelentes resultados en el control de las crisis fue necesario abandonar prácticamente el proceder por las complicaciones post operatorias inmediatas y a largo plazo, las que aparecían en el 35% de los casos. De las inmediatas la más prominente era el sangramiento operatorio y los efectos producidos por el gran espacio muerto remanente y a largo plazo se reportaron muertes por hemosiderosis resultante de sangramientos repetidos dentro de la cavidad creada por tracción del pedículo vascular, la ependimitis granular produce cierre del sistema ventricular e hidrocefalia. Rasmussen modifica la técnica quirúrgica realizándo una hemisferectomía funcional, dejando intactos los polos frontal y occipital y la corteza insular, pero desconectando funcionalmente cada una y con el hemisferio contralateral. Obteniendo idénticos resultados que con la técnica inicial, lo que ha hecho que algunos autores la retomen, aunque la mayoría plantea que en estos casos la callosotomía ofrece idénticos resultados. La importancia da la Hemisferectomía está dada no sólo en el control de las crisis, sino que no afecta al niño desde el punto de vista intelectual ni del lenguaje e incluso hay mejoría posterior en todas las esferas. No comentaremos el resto de los procederes; pero sí señalaremos que se está trabajando en la posibilidad de injertar tejido productores de ácido ganmaaminobutírico dentro de las cavidades ventriculares con vistas al control de la Epilepsia; pero hasta ahora sólo se ha realizado en animales y los resultados están por demostrar. BIBLIOGRAFIA: 2. Avila, J.; Radvany, J.O.; Huck, F.R.; et all: Anterior callosotomy as a substitute for hemispherectomy. Acta Neurochir.(Wien)<Supp> 30: 137-143, 1980. 3. Awad, I.A.; Wyllie, E.; Luders, H. and Ahl, J.: Intraoperative determination of the extent of corpus callosotomy for epilepsy: Two simple techniques. Neurosurgery 26: 102-106, 1990. 4. Blume, H.W. and Schomer, D.L.: Surgical approaches to epilepsy. Ann. Rev. 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